El Exorcismo de Emily Rose (2005)

Creo que si existe una película que deberían pasar durante la semana de pascua de resurrección es “El Exorcismo de Emily Rose”, olvidense de esas añejas historias sobre la muerte de Jesús o los diez mandamientos. No, no, no. Ninguna de esas cintas tiene la capacidad de persuadirte a darle una oportunidad a la religión cristiana como El Exorcismo de Emily Rose, una película que toma inspiración en el caso de Anneliese Michel, una chica alemana que al parecer fue victima de una posesión, un caso que ganó fama por haber ocurrido durante la epoca moderna, lo que puso a la doctrina religiosa directamente en contra del pensamiento científico y que derivó en la condena de los padres de Anneliese y los sacerdotes que realizaron el exorcismo a pena de carcel por la muerte de la joven. Dicho caso de la vida real comparte muchos beats con la historia de la película y tal como el caso real, la película también se enmarca en una discusión entre religión y ciencia, elemento clave que convierte a esta pieza audiovisual en un relato cargado de emocionalidad que podría convencer a más de un agnostico sobre la existencia del reino de lo sobrenatural.

Como ya es costumbre en el blog… ¡Partamos por el comienzo! Cuando volví a ver la película, antes de hacer el review, hubo algo que me llamó la atención sobre el comienzo de la historia. Es lo que Lagos Esgri llama el “punto de ataque” o el momento que el escritor elíge para comenzar la historia. En el caso de el Exorcismo de Emily Rose, la historia parte de dos formas diferentes, la primera es durante el momento de la muerte de Emily, que es el comienzo de la historia del padre Moore, quien es acusado de muerte negligente. El segundo punto de ataque de la historia es la primera escena en que aparece la protagonista, Erin Bromm, la abogada que asume la tarea de defender al padre Moore. En la primera escena en que Erin aparece, ella está trabajando en un bar, mientras sus compañeros están todos celebrando. La cosa es que es ella quien tiene algo para celebrar, acaba de ganar un importante juício (a salvado a una persona acusada de asesinato) y, sin embargo, en vez de celebrar el éxito, ella decide seguir trabajando. Ahora, yo pienso que es un punto de ataque interesante el que han escogido los guionistas Scott Derrickson y Paul Harris Boardman, pues pudieron elegir comenzar la historia desde el punto de vista de Emily Rose o quizas la primera vez que el padre Moore se encuentra con el caso. Pero ellos han elegido el punto de ataque optimo para el desarrollo de la trama que quieren contar. Pues el film es un thriller sobre un crimen sobrenatural y la historia se centra en el juício en contra del padre Moore. Entonces, resulta muy conveniente que la historia parta con el padre siendo acusado del asesinato y su abogada asumiento (de mala gana) el caso.

Antes del “lock in” (la llamada decisión de lucha), que ocurre a los 15 minutos, ya sabemos más o menos de que se va a tratar toda la película (al menos entre que polos se va a mover), en parte por la conversación entre los dos abogados litigantes en el caso. En esta parte de la historia, Ethan, el abogado de la fiscalía, indica que es católico, incluso pide un vaso de agua cuando Erin lo invita a tomar un martini (con ello asumiendo una superioridad moral ante ella), pero luego indica que si fuese por él, el padre Moore se iría directamente a la carcel, de acuerdo a lo que establece la ley. Esta declaración sorprende a Erin, pues ella había asumido que las personas católicas tenían un fuerte sentido de la compasión y el perdón. Desde este momento en adelante, asistimos al juício en contra del padre Moore, en el cual se debaten intensamente los dos polos de la trama, el aspecto científico, apoyado por Ethan y la fiscalía, y el aspecto religioso, asumido por Erin (aunque ella no es religiosa, sino que se declara agnóstica) luego de que su primera estrategia falla (su estrategia inicial es desacreditar la evidencia médica presentada por la fiscalía). La lucha llega hasta el punto medio de la historia cuando Erin por fin asume que los eventos ocurridos pudieron de hecho ser producto del reino sobrenatural, luego de conocer al Dr. Cartwright, el médico que estuvo presente durante el exorcismo y desde aquí en adelante la película se mueve intensamente hacia esta versión de los acontecimientos, otorgándonos varios argumentos convincentes sobre la posibilidad de que los demonios y por ende, Dios, existan. De hecho, una de las frases icónicas de Emily Rose es una en que ella argumenta que la gente dice que Dios no existe, pero ¿cómo van a pensar eso si ella les muestra al diablo? Ella llega a esta conclusión en una de las escenas más potentes emocionalmente (¡y cinematográficamente!) de la película, el momento en que ella entiende porqué le está pasando todo esto de ser poseída por demonios.

El final de la película no es nada rimbombante y creo que está bien que sea así, lo que hace es que muestra un pequeño cambio en la actitud de la protagonista, Erin Broom, quien pasa de ser agnostica a ser creyente (de una forma bien simbólica pero sutil). El padre Moore es encontrado culpable de “muerte negligente”, pero el jurado hace una recomendación a la jueza, ellos piden que se le aplique “condena servida”, reconociendo su culpabilidad pero considerando que ya ha pagado por su crimen.

Ahora y antes de terminar, no puedo sino hablar un poco del aspecto terrorifico de la película. Y siento que este es el punto más debil de la cinta. Recuerdo que la primera vez que la ví, este aspecto me causo gran impresión, pero esta vez tengo que decir que lo sentí más bien forzado. Al final que el aspecto demoniaco de la posesión no pasa de ser un montón de gritos guturales y música incidental, pero en el aspecto visual deja mucho que desear. Quizas sea porque ese efecto en que las caras de las personas se transforman en demonios ha sido usado hasta el cansancio en millares de videos de youtube y cosas por el estilo. No lo se, me hace pensar en otra película que creo ha conseguido un mejor apartado visual sobre el tema satánico, El Ritual (2017). Algunos efectos visuales en el exorcismo de Emily Rose creo que no han envejecido bien con el paso del tiempo.

Creo que eso es todo lo que puedo decir sobre El Exorcismo de Emily Rose, una película que presenta argumentos interesantes sobre la posible existencia del reino de lo sobrenatural y que realmente te deja con ganas de saber más al respecto. El personaje principal, Erin Broom, es además uno muy interesante, sobre todo por la gran actuación de Laura Linney, quien le otorga gran intensidad a las secuencias argumentativas durante el juício. Quizas también porque su antagonista, Ethan (Cambbell Scott), hace un papel igualmente intenso durante estas escenas. Y tomemos en cuenta que esta película tiene un montón de dialogo e igualmente se hace muy divertida y rápida de ver, algo que definitivamente no es facil de conseguir. Es por todas estas razones que siento que Emily Rose es la película perfecta para ver durante la semana de pascua de resurrección, o como dice Emily, ¿cómo vas a negar la existencia de Dios si te muestro al diablo?

Lo bueno:

  • Las actuaciones de Laura Linney, Tom Wilkinson y Campbell Scott.
  • Los argumentos a favor de la existencia del reino de lo sobrenatural.
  • La escena en que Emily entiende porqué le está pasando todo esto de la posesión.

Lo malo:

  • Las partes de terror no causan tanto impacto como antes.
  • El uso de animales para representar la maldad (¡vamos! ¡Si los animales son tan buenos!)

En sintesis… ver junto a los huevitos de chocolate.

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